Todo lo que hacemos diariamente necesita ser realizado con pasión. La pasión en el trabajo es simplemente enfocarse del todo en la tarea se esta llevando a cabo, recibiendo una gran satisfacción a través de la realización de lo que estas haciendo.

La pasión por el trabajo no es lo mismo que el amor al dinero; es una emoción, un sentimiento, un deseo muy intenso, un interés desmedido, es impulso, ganas y compromiso.

“Lo importante es descubrir la pasión y ser protagonista”.

Una de mis motivaciones diarias por llegar al trabajo se basa en mi pasión por aprender cosas nuevas todos los días.

Es por eso que quiero equivocarme todos los días, para aprender algo nuevo, para experimentar esa sensación de inseguridad que dura unos segundos seguida de esa satisfacción por haber obtenido un nuevo conocimiento.

Quiero equivocarme todos los días porque de esta manera recuerdo que no lo se todo, que cada día aumenta la información que necesito aprender y que el proceso de aprendizaje nunca termina.

Quiero equivocarme todos los días para recordarme a mi misma que no lo se todo, para tener en mente que no soy la mejor en lo que hago y que es más importante aprender que creer saberlo todo.

Quiero equivocarme todos los días porque me apasiona equivocarme y permitir a quienes estén cerca que aprendan conmigo.

Quiero equivocarme todos los días porque cuando te equivocas aprendes y no olvidas nunca.

Quiero equivocarme todos los días porque no quiero ser la que lo sabe todo, quiero ser quien aprende cada día y comparte lo que sabe con los demás.

​Quiero equivocarme todos los días…