Te encontraron con menos de 2 meses de edad en un estado deplorable, sucio, desnutrido, maloliente y malherido por el ataque de un perro grande. Tu carita llena de heridas, tu piernita derecha partida en pedazos y tu carita de asustado por el contacto humano. Cuando vi tus fotos donde mi amigo pedía ayuda para rescatarte no dude ni un segundo en ir por ti…

Pasé 3 días durmiendo junto a ti en el suelo, me salté 2 días de universidad para cuidarte, ayudarte a ir al baño, darte de comer y procurar que aguantaras a llegar a lunes para que te vieran los veterinarios. Me tomó unos minutos convencer entre lágrimas a los veterinarios de operarte la piernita para intentar salvártela antes de considerar en ponerte a dormir como primera opción, aún cuando tu estado era delicado. Te operaron, te colocaron 2 clavitos que atravesaban tu piernita y salían de ambos lados… Las siguientes 3 semanas estuvimos curando tus heridas de la cirugía, limpiando los clavitos y tu piel para que sanaras sin infecciones, con la esperanza y fe en que te recuperarías y podrías  tener una buena y larga vida.

Fuiste el gatito que terminó de convencer a mi papá sobre el amor a los animales, apenas te vio y se enamoró de ti, se preocupó por tu estado y nos apoyó en todo momento durante el proceso de tu recuperación… Después de ti no hemos dejado de rescatar y adoptar a nuevos integrantes de la familia…

Un mes después de lucha en equipo de parte de todos y de pedir a diario a San Martín que te diera la fuerza suficiente y a nosotros las herramientas necesarias para salvarte,  te recuperaste y así fue como descubrimos que ese debía ser tu nombre (Martín) y que tu tenías tantas ganas de vivir como nosotros de tenerte en nuestras vidas, eso siempre nos demostró que eras especial.

Sabemos que todos los animalitos tienen personalidades únicas y diferentes y tu siempre fuiste especialmente adorable, amoroso y tierno. Te gustaba tomar siestas largas desde que descubriste que ya tenías un hogar seguro, que tenías comida y agua cada día, que siempre tendrías un arenero limpio y nunca más ibas a ser una víctima otra vez.

Comenzó a gustarte dormir en una mantita, en cajas de zapatos o en las sillas, siempre te gustó hacernos compañía, pedías cariñitos a todas horas, te gustaba ser el primero en dar la bienvenida a casa, te gustaba que apoyáramos la frente en tu cabeza para saludarte y te hiciéramos caricias detrás de tus orejas y en tu espalda cerca de tu cola… Adorabas dormir en brazos o junto a nuestras piernas, y nunca perdiste el impulso de jugar como cachorrito, adorabas sacar casi toda la arena de las cajas y restregarte en ella, ronroneabas todo el tiempo y nunca mostraste ni una pizca de mal humor o molestia, eras el tierno del grupo, el adorable y gordito. Te hiciste el compañero de juego de tus nuevas hermanas pequeñas, siempre fuiste muy humilde, agradecido y amoroso con todos los que te rodeábamos, tu carita tierna e inocente se distinguía de entre los demás.

Fueron 6 años y algunos meses maravillosos que tuvimos la oportunidad de tenerte en nuestras vidas, me siento feliz de saber que logramos hacer más que solo rescatar tu piernita, te dimos una buena vida, te vimos realizarte y ser feliz… Solo hubiese querido que durara más…

Anoche nos tocó decirte adiós, te dejamos ir después de muchos días de angustia y llanto al ver que cada vez comías menos, dejabas de beber agua y apenas podías levantarte, aunque a pesar de todo no dejabas de ronronear y buscar compañía y cariñitos…  Tuve que dejarte ir de una manera horrible pero espero que hayas estado rodeado de todo el amor de mi madre y hermana, con caricias y sus susurros con los que pretendieron calmar tu dolor y dejarte ir en paz. Lamento no haber estado ahí en ese preciso momento, pero estuve presente aún sin saberlo.

Gracias por llegar a nuestra vida, gracias por permitirnos amarte, gracias por dejarme traerte a casa cuando te hirieron, presentarte a mi familia y adoptarte para que fueras parte de ella. Gracias por alegrarle la vida a mis padres llenando parte de su nido en casa… Y gracias por todos los momentos hermosos, divertidos y tiernos que nos diste, gracias por elegirnos como nosotros te elegimos a ti. Gracias por tanto amor Martín, te amamos por siempre.