Espero que sepas que detrás de todos los errores, de la manipulación, la tormenta, de las desiciones difíciles, de los secretos, de las palabras envenenadas, del sacarte de mi vida a mi manera poco convencional, dejando que te fueras a tu tiempo y gusto… te quise con toda mi alma.

Y que después de todo este tiempo, los abrazos rotos, las declaraciones desnudas, las pruebas pesadas, los deseos suspirados y siempre olvidados, el adiós que te pedí para siempre, las promesas etéreas, mis apuros, tus miradas y nuestras risas que alguna vez fueron honestas… de verdad te quise con toda mi alma.

Alguna vez desee que ojalá no hubieras estado ahí cuando te conocí y me ha dolido pensarlo, pero a veces me arrepiento de haberte permitido que fueras parte de mí. Te quise como a nadie y tu me lastimaste como nadie lo había hecho antes, me hiciste superar mi propio récord.

Recuérdame como la que hizo todo pero no alcanzó… Siempre he sabido que tengo el corazón torpe e inquieto y que soy de las que se sientan a esperar lo que no va a pasar, con la esperanza de que las personas cambien y sean mejores, confiando a ciegas que todos podemos caminar siempre hacia adelante y arriba… creo que de verdad te quise con toda mi alma.

Espero que llegue el día en que te toquen y no te quiebren, que te abracen tan fuerte que se te rompan los miedos y que decidas dejar detrás tus tristezas y enojos con la vida y el mundo, te levantes y decidas tú también sonreírle a las personas tristes y ser feliz por sí solo.

Mientras tanto, yo estoy repensando todo de nuevo, reordenando mis ideas, reconsiderando mis prioridades y redefiniendo mis desiciones, estoy creciendo, porque ahora se que llega el día en que aprendes a reír con más ganas y a llorar con menos lágrimas aunque con más dolor porque cada vez eres más fuerte.

Llega el día en que aprendes que la calidez de las palabras, los oídos atentos, los comentarios sinceros y la lealtad incondicional no la da nadie más que los que saben ser amigos verdaderos, ¡y vaya que tengo muchos!

También aprendí que hay días que te levantas y te sientes genial e invencible y otras con miedos, sola y confundida, pero en estos malos días es que te das cuenta que el pasado cada vez se aleja más, duele menos y la mejor opción es siempre seguir avanzando. Espero que todo esto te sirva de algo.

Siempre he sabido que tengo el corazón torpe e inquieto… y me gusta que así sea.