Me di cuenta que está bien sentirte orgullosa de tus logros, de lo que has alcanzado y de lo que eres. No es ser arrogante ni creerte superior a nadie. Simplemente es reconocer tu esfuerzo y apreciarte ti misma.

No nacemos con un manual de instrucciones y muchas veces en el proceso cometemos errores, olvidamos cosas y nos caemos. Otras veces aprendemos, crecemos y volamos.

Acabo de cumplir 24 años, si muero a los 48 significa que llegué a la mitad de mi vida; si muero a los 72 significa que llevo recorrido un tercio de mi vida… Desde que iba a cumplir 20 empecé a preguntarme cada año ¿Qué he hecho en mi vida? ¿Qué he logrado en estos años? Esta vez tuve un momento de introspección, así que ésta es la lista de 24 reflexiones de mi vida… la lista de mis 24 años:

  1. Aprendí que no se necesita a otra persona para ser feliz. Aún así, decidí que quiero hacer feliz a más de una persona.
  2. Descubrí que no se debe confiar en nadie. A pesar de todo decidí creer que existen personas en quien puedo confiar.
  3. Entendí que no hay que depender de otras personas. Me volví independiente y aprendí a cuidarme sola.
  4. Comprendí que ser independiente no significa ser egoísta. Significa compartir y darse a los demás.
  5. Maduré y ahora mis padres no son sólo mis guías, también mis mejores amigos.
  6. Descubrí que mi familia es lo más importante.
  7. Viajé, conocí y aprecié lugares nuevos por mi cuenta.
  8. Estudié, estudié y estudié hasta darme cuenta que nunca se deja de aprender.
  9. Entendí que debo cuidar mi salud sobre cualquier cosa.
  10. Descubrí que mi vida tiene dos objetivos principales: Aprender y Servir.
  11. Crecí y decidí hacer reír al menos a una persona cada día. Cada noche cuento a cuantas hice sonreír.
  12. Leí dos libros al mes durante cinco años consecutivos.
  13. Comprendí que trabajar para ayudar a los demás es más importante y satisfactorio que hacerlo para ganar dinero.
  14. Modelé para fotografías en vestidos y ropa intima.
  15. Descubrí que hay abrazos que deberían durar para siempre.
  16. Decidí que quiero equivocarme cada día para aprender cosas nuevas.
  17. Me enamoré.
  18. Me rompieron el corazón.
  19. Reí hasta llorar más de una vez.
  20. Aprendí a perdonar y a pedir perdón.
  21. Me tatué.
  22. Escribí más de 200 cartas en menos de un año.
  23. Canté en público una única vez. Lo disfruté.
  24. Aprendí que la actitud es todo si quieres triunfar cada día.