El Design Thinking es considerada una metodología comúnmente conocida como un protocolo de resolución de problemas que una profesión o negocio puede emplear para lograr resultados extraordinarios. Considerada una herramienta tan importante que muchas marcas globales la están considerando dentro de sus procesos internos, el design thinking está ganando terreno y se ha posicionado como un proceso indispensable para acelerar los procesos de innovación.

Los expertos coinciden en que el espíritu del design thinking, cuando se aplica al diseño de modelos de negocio o estrategias empresariales, no dista mucho del concepto de experiencia de usuario, ya que se trata básicamente de adaptar el negocio o la estrategia de la empresa a las necesidades de sus usuarios o clientes. En este sentido, estamos frente a un proceso por el cual, la estrategia para desarrollar productos o servicios se basa en enfrentar los problemas de gestión y de desarrollo de negocio desde el mismo enfoque en el que un diseñador enfrenta y resuelve problemas de diseño; entendiendo diseño como el diseño creativo y no como la belleza en sí.

El diseño estratégico es saber manejar el caos de manera estratégica, si se desea crecer es necesario innovar para que haya desarrollo. La innovación son aquellas iniciativas que pueden generar un valor a través de nuevos conceptos de negocios viables. Todo el mundo tiene ideas, pero lo que realmente tiene valor son los procesos de diseño, es por eso que la gente quiere comprar procesos pensados; y es que la clave son los procesos de diseño que no son solo crear sino también vender.

No es solo cuestión de actitud, es cuestión de generar procesos clave de diseño que resuelvan un problema, cubran una necesidad, que vendan y que sean únicos.

El diseño estratégico se nutre de una red de conexiones y dinámicas globalizadas, donde confluyen los conceptos y acontecimientos del proyecto: la burocracia, la economía, las corporaciones, las identidades, la investigación, la enseñanza, el consumo, los objetos, los sujetos, entre otros; convirtiéndose para plantear interrogantes e interactuar, conociendo lo que se sabe y lo que se desconoce.

Para que el Design Thinkin pueda lograrse debe tomarse en cuenta que esto involucra a toda la empresa en sus 360º y es necesario innovar en lo que se ofrece, en la forma en la que se ofrece y la experiencia que se desea generar a quien lo adquiera. La innovación no es necesariamente algo nuevo para el mundo ya que la cultura no es la misma y es necesario saber mucho, conocer, experimentar e investigar detalladamente antes de plantear una solución fácil, funcional y eficaz para resolver algo específico. ​​

El Design Thinking se refiere a una habilidad intuituva para reconocer patrones que ayuden a crear proyectos y soluciones que respondan a los sentidos emocionales de los usuarios, sin apartarse de la funcionalidad, de la eficacia, de las ganancias y del engagement que una marca puede lograr hasta convertirse en Lovemark.

Es escencial tener presente que la innovación está en todas partes y se logra gracias a revelaciones, a hallazgos no evidentes suceptibles a convertirse en líneas de innovación. De acuerdo con el curso de “Diseño estratégico para la innovación” del Dr. Luis Bermúdez es necesario tomar en cuenta la interdisciplinaridad para el desarrollo de cualquier proyecto de innovación para generar soluciones integrales e información concreta, que se pueden obtener a través de la abstracción de información que un grupo objetivo específico proporciona, de manera que se sea capaz de comprenderlo; a todo esto se le llama Insight.

Estos contextos de abstracción delimitan la acción entre el “ENTENDER” y “HACER”, teniendo como punto medio el “HALLAZGO SIGNIFICATIVO” para ser transformado en innovación futura.
El proceso ideal es plantear un problema a resolver, investigar hasta responder a distintas cuestionantes. Se debe tomar en cuenta que habrán muchas variables que definen el modo de actuar y las caracerísticas del grupo objetivo (antropología visual y contextos económicos y socioculturales que intervienen en la decisión de compra). Se debe realizar un análisis profundo para lo cual es necesario ‘meterse en el mundo de lo abstracto’ y a partir de esto se generan posibles escenarios de innovación a corto, mediano y largo plazo durante el periodo de ejecución del proyecto, para poder tener una referencia que permita llevar un control a través de la medición de riesgos, opotunidades, amenazas y ventajas.
La identificación de insights es el resultado del diagnóstico integral multidisciplinario de la abstracción determinada; estos insights deben ser coherentes, pertinentes con el proyecto y los recursos, ser relevantes y carecer de prejuicios personales para obtener como resultado soluciones reales.

​De acuerdo con lo anterior el Design Thinking al igual que el Marketing actual se componen de procesos sistemáticos que pueden ser alterados de acuerdo a la necesidad de una marca o empresa para innovar en el mercado.